En materia de franquicias, México se acerca a la tendencia que hay en Estados Unidos, donde ya casi 33 por ciento del ingreso en los negocios es generado por este sistema, aseguró Francisco Aguilar España, consejero empresarial de la Universidad La Salle.

El también consejero vitalicio de la Asociación Mexicana de Franquicias (AMF) dijo a Finsat que de hecho el país es el undécimo en el mundo en cuanto a puntos de venta de empresas en franquicia.
Respecto a las perspectivas de este esquema de negocio, indicó que el rubro de servicios es el que tiene mayor proyección a futuro, por encima del restaurantero y de alimentos.
Indicó que el sistema franquiciatario no está exento del fracaso, "es una buena fórmula pero no infalible, aunque 95 por ciento de las franquicias cumple los cinco años. En cambio, 60 por ciento de los negocios independientes no completa el segundo año de vida, es decir, seis de cada diez no llegan a cumplir dos años".
Las franquicias, añadió, no son inmunes a los vaivenes de la economía donde se desarrollan, pero sí son un sistema mucho más resistente a las caídas. Los negocios bajo este concepto enfrentan con menor dificultad los daños provocados por las crisis.
Además, para el pequeño o mediano empresario que busca extenderse y salir de su ámbito regional a uno nacional o internacional, las franquicias ofrecen la oportunidad de contar con recursos adicionales, tanto humanos como económicos.
Pero advirtió a los inversionistas: "Yo he estado en los dos lados, tanto de franquiciante como de franquiciatario, y puedo decir que cuando tratamos de conseguir inversionistas, es como cuando tratamos de enamorar a la novia: le decimos todas nuestras virtudes, pero no los defectos.
"Entonces, lo primordial cuando se quiere adquirir una franquicia es investigar antes de invertir: conseguir una lista de franquiciatarios y hablar con ellos. Hay que preguntar si les han cumplido lo que les han ofrecido; si les han dado asesoría o los dejaron solos; en cuánto tiempo se recupera la inversión; si volverían a abrir otra franquicia con ellos mismos o buscarían otra, etcétera".
También es necesario que exista un buen sistema de transmisión. Tiene que haber un know how y una marca registrada y reconocida. Hay franquicias con renombre únicamente en ámbitos regionales (toda Europa o todo EU y Canadá, por ejemplo), lo que obliga a trabajar en el posicionamiento de la firma en el país.
"El riesgo que más corremos los mexicanos como inversionistas cuando compramos una franquicia, es caer en manos de un franquiciante que no tiene dinero o que lo tiene y no se lo inyecta a la operación que está desarrollando, así que cuando se viene abajo, se lleva a todos con él", concluyó.

El Financiero  - Miércoles, 26 de Marzo de 2003 - Carlos Gutiérrez / Finsat