La franquicia de El Corral del Buen Buey puede manejarse bajo el esquema de restaurante o bien de un local de comida rápida en algún centro comercial. Para el primero, la cuota de entrada es de 285 mil pesos más IVA

El Corral del Buen Buey es un restaurante de cortes argentinos y cortes americanos que opera desde hace dos años en la ciudad de Tijuana, en el estado de Baja California. Fue entonces cuando abrió su primera unidad como un negocio propio:

“Es un restaurante totalmente bien puesto, manejamos empanadas argentinas, fajitas de pollo, fajitas de carne, brochetas de mar y tierra; tenemos carne de primerísima calidad”, narra en entrevista con ELUNIVERSAL.com.mx, Miguel Ángel Gutiérrez, creador de esta empresa 100% mexicana y parte del grupo Operadora Mexicana de Franquicias.

Hoy cuentan con cuatro unidades, de las cuales tres son franquiciadas. Se ubican en Tijuana, Hermosillo, San Diego y San Francisco y próximamente abrirán en Monterrey y San Antonio, Texas: “Lo que nos hace diferentes a otros restaurantes de cortes es nuestra excelente calidad, precios competitivos, el servicio y la atención al cliente”, continúa Gutiérrez.

Este negocio puede manejarse bajo el esquema de restaurante o bien de un local de comida rápida en algún centro comercial. Para el primero, la cuota de entrada es de 285 mil pesos más IVA; en el segundo es de 185 mil pesos más IVA. Aunque en el primer caso debe sumar 450 mil pesos para la inversión en equipo y en el segundo, 245 mil pesos. Así, para calcularla inversión total inicial debe sumar la cuota de entrada más la inversión en equipo y mobiliario.

Para hacer el pago de dicha inversión , se da el 50% a la firma del contrato y el resto a la entrega del equipo.

En ambos casos no se contempla la renta o compra del local, aunque sí todo lo necesario para echar la carne al asador ya que trabajan bajo el concepto ‘de llave en mano’: “Nosotros nos encargamos de todo, desde localizar el local, acondicionarlo, equiparlo, decorarlo, capacitar al personal y lo entregamos listo para funcionar”, señala Gutiérrez.

La unidad pequeña debe estar ubicada en centros comerciales y contar con una superficie mínima de 40 metros cuadrados, mientras que el restaurante debe estar en zonas de afluencia peatonal y zonas comerciales, con una superficie de entre 140 y 200 metros cuadrados. En ambos casos, deben situarse en zonas de clase media hacia arriba.

En cuanto al perfil del franquiciatario es necesario que tenga más de 26 años.

El retorno de inversión se estima en 12 meses con utilidades netas de entre 80 y 90 mil pesos, en el caso del restaurante, y de entre 45 y 55 mil pesos en el local de comida rápida. Se firma un contrato por tres años y se pagan regalías del 5% sobre venta neta.

Su carta cuenta con una variedad de 35 platillos. Un restaurante recibe en promedio a 150 personas al día con un consumo promedio de 120 pesos; en el caso del fast food, se atienden aproximadamente a 45 personas con consumo promedio de 60 pesos.

Al cierre del año, esperan abrir tres franquicias más y en 2007 vender una franquicia cada 60 días. Aún hay plazas disponibles en todo el país, se calcula abrir una unidad por cada 2 mil habitantes.

Más información: 3539 8722/ Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

El Universal Miércoles, 30  de Agosto de 2006