CIUDAD DE MÉXICO, 31 de julio (AlmomentoMX).-  Con una historia de casi 40 años en México, las franquicias se han consolidado como uno de los generadores constantes de empleo formal en el país, y hoy en día dan trabajo a operativo y directivo a casi un millón de personas, a través de sus 100,000 puntos de ventas.

Y pese a que su aportación al Producto Interno Bruto (PIB) de México ronda el 6% (al estar inmersas en alrededor de 85 giros de negocio), pocas veces han sido incluidas dentro de las políticas públicas de los gobiernos federales, y el sexenio de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) no parece ser la excepción.

De acuerdo con Juan Manuel Gallástegui, presidente de la consultora Gallástegui Armella Franquicias, las franquicias no han sido mencionadas dentro de los apoyos productivos de la Secretaría de Economía ni en la banca de desarrollo, por lo que el sector se mantiene pesimista sobre la posibilidad de que lleguen a existir.

“Valdría la pena que voltearan a ver a la franquicia porque no sólo representa un beneficio para el empresario, sino también beneficia a los grandes números nacionales, como el Producto Interno Bruto, generación de empleo, incremento del consumo, etcétera”, señaló.

“Una franquicia genera un empleo normalmente bien o medianamente calificado, que está sujeto a la constante capacitación por parte del franquiciante, que está obligado a ofrecer la capacitación al franquiciatario y a su personal para que se cumplen cabalmente los procesos para brindar el servicio que ostenta la marca. En promedio, cada punto franquiciado genera 8 empleos, por lo que es necesario que se voltee a ver al sector”, recalcó.

Uno de los grandes logros que obtuvo el sector fue durante el gobierno de Felipe Calderón, que a través del Programa Nacional de Franquicias se otorgaban créditos a tasa cero para diversos rubros, como era la creación de nuevas franquicias, la apertura de nuevos puntos de venta y apoyos para la participación en ferias del extranjero (internacionalización de franquicias).

Con dicho programa, continuó Gallástegui, se duplicó el número de franquicias que operaban en el país en esos años y se generaron alrededor de 500,000 empleos. Sin embargo, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, se sustituyó el programa con una serie de convocatorias lanzadas por el ahora extinto Instituto Nacional del Emprendedor, esquema que no funcionó y finalmente los apoyos fueron cerrados.

El también expresidente de la Asociación Mexicana de Franquicias subrayó que lo que el sector requiere no es un apoyo a fondo perdido, sino un crédito a tasa preferencial, ya que actualmente la única opción que tienen los emprendedores que quieren abrir su negocio a través de una franquicia es la banca, que ofrece préstamos a tasas de alrededor del 19%, cuando lo máximo que podría pagar un inversionista es un 5% sin ahorcar su negocio.

Gallástegui resaltó que las franquicias también son propulsores de desarrollo regional, por lo que embonan perfectamente con la política del nuevo gobierno federal, que busca incrementar el nivel de vida en la región del sureste. “Las franquicias pueden generar un desarrollo regional desde Nuevo León hasta Yucatán”, indicó.

Actualmente en México existe una oferta de 1,500 marcas franquiciante y la mayoría quiere montos de inversión que fluctúan entre los 300,000 y un millón de pesos, con un retorno de inversión promedio de tres años.

 

Incertidumbre, otro reto a vencer

Para Lourdes Leyva, fundadora de la consultora Franquicias, Inversiones y Consultores de México (Ficom), otro de los grandes retos que tendrá que enfrentar el sector al menos durante este año es la incertidumbre económica, que genera pánico entre los potenciales inversionistas, por lo que se requiere que el gobierno desarrolle alternativas que den confianza y estimulen la inversión.

“Las franquicias son el trampolín perfecto para que uno pueda pasar de empleado a empresario a través de un modelo probado, con lo cual se reducen significativamente los riesgos. Hoy en día las personas ya no pueden meter su dinero en el banco o guardarla debajo de un ladrillo porque ya no es rentable, necesitan opciones para mover su dinero”, comentó.

“Poner un negocio propio está bien, pero a como están los tiempos, lo ideal es apostar por algo más seguro. Quizá una persona se anima a crear su propio concepto, pero si algo no estructuró bien, lo más probable es que su negocio sucumba a los dos años de vida, mientras que una franquicia llega, por lo menos, al quinto año de operación”, destacó.

 

Caso de éxito

Para Mauro Posadas, fundador del concepto de lavandería y tintorería ecológicas Do it Clean, el proceso para conformar su franquicia hubiera sido más largo y complejo de no haber contado con un crédito gubernamental, que en este caso fue otorgado por el gobierno del estado de Jalisco.

“Do it Clean nació con algo muy pequeño, pero que puede llegar a cambiar vidas. En este caso somos más de 350 familias que ya vivimos directamente del resultado de este apoyo y el monto fue de 10,000 pesos de nuestra parte más alrededor de 40,000 que puso el gobierno del estado hace 9 años para una consultoría que buscaba convertir nuestra idea en una franquicia”, comentó.

Actualmente la marca cuenta con 71 unidades en operación y tres más en construcción.

“Yo soy un convencido que los apoyos son muy necesario, sobre todo para los emprendedores. Un emprendedor bien orientado y bien enfocado puede llegar a transformar la realidad de su entorno”, añadió.

Posadas coincidió en que la nueva administración no volteará a ver a las empresas ya consolidadas, pero sí debería considerar a aquellas personas que tienen la intención de abrir su propio negocio y generar empleos.

“Esas personas que no tienen trabajo o se quedaron con su liquidación en mano y quieren emprender o aquellos que con ahorro y muchos años de trabajo lograron crear un patrimonio, son los candidatos ideales para recibir apoyos, y si se suman a conceptos probados como son las franquicias, se obtendrán resultados más positivos que soltarles el dinero a emprendedores sin seguimiento que lo más probable es que en dos años cierren su negocio. Entonces yo veo que se puede crear una sinergia entre la visión del gobierno actual y lo que representa la franquicia, que es conocimiento y experiencia al servicio de los emprendedores”, concluyó.