El gran desafío se encuentra en la importación de los combustibles y en los cambios actuales de la reactivación de la refinación en México.


Estimado lector, la actual administración tiene el firme propósito de reactivar la refinación en México, con lo cual se espera brindar el suministro de todas las gasolinas y diésel que consumimos. Debido a la Reforma Energética, se dio la oportunidad de que diferentes marcas internacionales pudieran entrar al mercado mexicano y proveer sus combustibles, así como la oportunidad de que las gasolineras mexicanas pudieran instalar la marca de su preferencia.

Para la calidad de las gasolinas existe una formula, la NOM 016 CRE 2016, en la cual se nos indica el tipo de gasolina que se puede vender en México. Existe gasolina base más etanol E10 (que es la parte que eleva el octanaje), la cual utilizan nuestros vecinos de Estados Unidos y se puede comercializar en todo México, con excepción en las áreas metropolitanas de Monterrey, Guadalajara y CDMX.

Si una estación de servicio comercializa con etanol, debe de cambiar todos sus letreros e indicar que sus gasolinas son E10 (etanol al 10 por ciento). Por su parte, Pemex y las empresas privadas que actualmente se encuentran importando gasolinas dan el nivel de octanaje con MTBE (Methyl tert-butyl ether), mismo que se encuentra prohibido en nuestro vecino país de EU, pero en México no.

Actualmente las estaciones de servicio únicamente por realizar el cambio de imagen por una distinta marca a la de Pemex, siendo en la mayoría de los casos la misma gasolina suministrada por la empresa productiva del estado, tienen un impacto en el mercado, obteniendo un aumento importante en sus ventas. Muchas estaciones de todas las marcas utilizan un “aditivo”, que es un limpiador del sistema de combustión de su automóvil, con el cual posiblemente se genera un ligero aumento en el rendimiento de los automóviles.

Algunas de las nuevas marcas ya importan sus combustibles cumpliendo con la fórmula para México, que es la misma gasolina para todos, empero es muy importante resaltar que la gran mayoría de las estaciones, actualmente son suministradas por Pemex, independientemente del color de las lonas, o mejor dicho de la imagen que tenga cada estación.

El gran reto se encuentra en la importación de los combustibles y en los cambios actuales de la reactivación de la refinación en México.

A partir de enero del 2020 todos los importadores deben de contar con cinco días de almacenamiento de sus ventas. Regulación que muy pocos importadores podrán cumplir a esta fecha.

Por otro lado, Andrés Manuel López Obrador ha sido muy firme en decir que a partir de que el nuevo proyecto de reactivación de la refinación nacional se encuentre listo, se producirá el 100 por ciento de las gasolinas que ocupa México y los precios serán fijos con aumentos conforme a inflación.

Para las importadoras de combustibles, dejando fuera las cuestiones logísticas y el almacenamiento, es un hecho que se enfrentan con precios internacionales variables (precios variables de molécula y fluctuación cambiaria).

El precio del galón de gasolina en EU, que es nuestro principal proveedor, históricamente ha tenido grandes variaciones. Un producto importado con precio variable no podría competir contra una producción nacional con precio fijo que aumenta conforme a la inflación.

Por otro lado, está el tipo de cambio. Esta variable aunque se proteja con opciones o futuros puede impactar de forma directa a los precios de las gasolinas importadas, contra un producto que es extraído, refinado y comercializad, todo en pesos mexicanos.

Imagine usted, que pasaría si todas las estaciones de servicio de nuestro país ya fueran abastecidas por las distintas marcas internacionales, con la nueva política de reactivación de la refinación ¿A través de qué estaciones de servicio el gobierno federal podría realizar la venta de la gasolina que se van a producir con la nueva refinería y el aumento de capacidad de la refinación nacional?

Estimado lector, al igual que cuando uno camina por las calles de nuestra ciudad de Monterrey es importante detenerse en cada cruce, observar y avanzar, teniendo claro que la vía sea libre y el rumbo sea el correcto.

¿Cuál cree usted que sea el rumbo que deben tomar las importadoras durante el actual sexenio?

Gracias ¡Hasta la próxima!