El presidente de la Red Mexicana de Franquicias comentó que 400 de los 1,500 negocios continúan sin poder regresar a las actividades por la falta de liquidez.

Puebla, Pue. Con ventas del 8%, el sector de franquicias estimó que la recuperación económica sería dentro de tres años; además, se han perdido alrededor de 1,200 empleos en el municipio de Puebla durante la pandemia por Covid-19.

El presidente de la Red Mexicana de Franquicias, Francisco Lobato Galindo, comentó que tras la reapertura de negocios, 400 de 1,500 continúan sin poder regresar a las actividades por la falta de liquidez, lo cual genera que estén en riesgo de quiebra.

Mencionó que los empresarios que tienen de una a tres franquicias están ofreciendo promociones para tratar de vender más, pero el consumo aún es bajo cuando retomaron el servicio de mesas a 30% de capacidad.

“De 10 mesas que tienen disponibles algunos negocios con base en las medidas sanitarias, apenas tres están ocupadas, pero compran menos y en promedio son 60 pesos por persona en el caso de cafeterías, por ejemplo”, expuso.

Bajo turismo
Indicó que los negocios del Centro Histórico están bajo una supervisión estricta de las autoridades para que cumplan con las disposiciones, pero el turismo es negativo pese a la reapertura que se hizo desde hace poco más de un mes, sin embargo, esperan que para diciembre mejore.

Con la finalidad de que los empleados ganen el salario completo, los trabajadores son divididos en dos grupos para laborar tres días por descanso de cuatro, lo cual se mantendrá hasta tener ventas del 40%, ahondó.

En este tenor, Lobato Galindo dijo que establecieron un tiempo máximo de tres años para lograr una recuperación total en el sector, pero no dudó que se puedan dar cierres de negocios en lo que resta del presente año.

Destacó que la recuperación dependerá de qué tipo de franquicias sean, ya que 80% son de alimentos y el resto de belleza, gimnasios, servicios de telefonía, entre otros.

Refirió que 40% de las franquicias que no pudieron reabrir están ubicadas en centros comerciales, donde también tienen adeudos de rentas de abril a agosto pasado.

“Las franquicias con problemas graves sólo necesitan de una ayuda significativa, pero depende de los gobernantes, quienes saben de los empleos en riesgo. Necesitamos que entiendan que no todos resistieron el confinamiento, han ocurrido quiebras y otros no pueden regresar por la falta de dinero”, ahondó.

Insistió que pese a que los dueños por más intenciones que tengan de regresar, no lo pueden hacer si las ventas son mínimas, lo cual hace insostenible las operaciones, pero tampoco desean cerrar en forma definitiva, por ello, piden apoyos a fondo perdido a las autoridades estatales para poder abrir.