A pesar de su vistoso cartel rojo y blanco, muchos de los automovilistas que conducen por el Bulevar Internacional no ven el local llamado Gorditas Doña Tota.

Sin embargo, este pequeño restaurante de una parrilla, situado en una gasolinera, representa una tendencia digna de tenerse en cuenta en el mundo de los negocios: las cadenas de restaurantes de comida rápida mexicana se están expandiendo al norte de la frontera con Estados Unidos.

Doña Tota fue fundada en la localidad mexicana de Ciudad Victoria por Lourdes de León, una experta en cocina típica de 47 años. El restaurante ofrece pequeñas tortillas -- las "gorditas" del nombre -- que pueden ser rellenadas con diez ingredientes distintos, desde carne de cerdo hasta queso blanco, pasando por mole de pollo o cactus.

El restaurante de Hidalgo, inaugurado hace dos años, es la aventura extranjera de Doña Tota en el mercado de Estados Unidos. La actual propietaria del negocio, Margarita de León, de 44 años, dijo que su sobrino Carlos Martínez viajó recientemente a Chicago para gestionar la apertura de un restaurante allí.

"Es un negocio familiar. El año pasado nos expandimos para ser una franquicia", dijo. "Alrededor del 90% de los restaurantes están bajo propiedad familiar. El resto son franquicias".

Tan sólo cuatro de los 127 restaurantes Doña Tota que hay en México forman parte de la franquicia, y todos son manejados lejos de la base de la empresa en Monterrey, dijo de León.

Con más de 24 años de experiencia en el mundo de los restaurantes, de León agregó que la cadena se propone abrir su próximo restaurante en Estados Unidos el año entrante, posiblemente en las zonas metropolitanas de Los Angeles, Chicago o Houston.

Debido a la gran población hispana, "pensamos que habrá bastante negocio para nuestro restaurante" en esas zonas, dijo. A ese público "le gusta estar en contacto con el sabor local de la verdadera comida mexicana".

La atracción de ese tipo de comida ya ha resultado un éxito para otra cadena de comida al paso, originaria de México y conocida como El Pollo Loco.

El Pollo Loco cruzó la frontera por primera vez en 1980, cuando sus propietarios abrieron un restaurante en la calle Alvarado de Los Angeles. La cadena, fundada cinco años antes, se expandió entonces rápidamente y cuenta hoy día con más de 250 restaurantes en California, Arizona, Nuevo México y Texas.

En 1983, la cadena norteamericana de comida al paso Denny's compró los restaurantes estadounidenses del Pollo. No obstante, su creador, Juan Francisco Ochoa, todavía es propietario de los 70 restaurantes de El Pollo Loco en México.

El director distrital Armando Cárdenas señaló que el tercer El Pollo Loco de esta región de Texas abrirá a mediados de este año en Harlingen.

Cárdenas dijo que la empresa confía en que el restaurante de Harlingen tenga tanto éxito como el restaurante de McAllen, Texas, que registra más de 3.500 transacciones semanales.

Ochoa aún se mantiene pendiente de la versión estadounidense de su creación, dijo Cárdenas.

Ampliar las opciones alimenticias es otro de los ejemplos a seguir en las nuevas cadenas de restaurantes mexicanos. Por ejemplo, Margarita de León fundó recientemente una cadena aparte llamada Pellizcadas.

Si bien Pellizcadas no está asociada con Doña Tota, de León ya cuenta con dos restaurantes de ese nombre en Reynosa y uno en Hidalgo.

Los restaurantes ofrecen un menú mexicano más amplio, que incluye bocolitos y taquitos, así como las pellizcadas, que son parecidas a las gorditas.

Ese tipo de menú más amplio "es lo que estoy interesada en promover aquí, porque tiene más variedad", dijo de León.

Miércoles, 11 de junio de 2003
HIDALGO, Texas, EE.UU. Copyright 2003 The Associated Press. All rights reserved.